A las Madres en su Día...




Tu que me diste la vida
Llenándola con tu amor
Te escribo con honor
En tu día Madre Querida

Cuantas noches, cuantos días
Me cubriste con tu calor
Para que no sintiera temor
Siempre has sido mi guía

Quiero llenarte de alegría
Entre versos, realzo tu don
Cómo pagarte ese fervor
Con el que has moldeado mi vida?

Te adoro madre querida
La mejor obra de Dios
Eres luna, eres sol
Eres un alma bendita

Y quiero que sepas este día
Que te amo con todo mi amor
Y te doy gracias desde mi corazón
Por haberme dado la vida

A las Madres en su Día
Y en cada día venidero
Reciban cada Te Quiero
Porque merecen ser bendecidas
Con nuestro amor verdadero...





José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados



Desconocidos...






Esa tarde el tren viajaba mas lento que nunca, podía mirar el suelo y distinguir todo sobre él, el cielo se inundaba de nubes a lo lejos, mientras el azul era el común más cercano, parecía un día feriado, mucha gente se había agolpado en los andenes y cada vagón iba repleto de personas.

Sentado al lado de la ventana, escuchaba la algarabía de los pasajeros, pero no había volteado a ver hacia ellos, el paisaje exterior llamaba de más mi atención. Las verdes colinas, los pastizales, manchas blancas a lo lejos me contaban de pequeños rebaños de vacas o cabras, pequeñas montañas se atravesaban entre el firmamento y yo.

Al voltear hacia dentro del vagón, en medio del gentío, mi mirada se centró en unos ojos hermoso, cuyo brillo era eterno, sutil, sensual... Me ofrecí para cederle mi asiento, y al ponerme de pie ella me dió las gracias y señaló a una señora joven que venía con un niño en brazos. Sin pensarlo dos veces me hice a un lado para que ambos pasaran y se sentaran, mientras ella me sonreía cariñosamente...

Comenzamos a conversar, en el vaivén del vagón, su voz unida a una hermosa cara me tenía hipnotizado, sonreía sin intentar ponerme serio, era inevitable, esa paz, que sentía era indescriptible... Eventualmente, los movimientos del vagón nos acercaba de más y nos sonrojábamos pidiendo disculpas uno a la otra y viceversa, mientras que sin darnos cuenta ella tenía su mano sobre mi hombro y conversábamos de todo un poco, el viaje era largo así que decidimos hacerlo corto entre sonrisas y tropiezos...

Me contaba de sus gustos musicales, del romanticismo de la lluvia, de su colonia masculina favorita para oler, de los libros de poesía que degustaba a diario, en fin, un Universo se gestaba en torno a aquel viaje en tren hacia unas tierras lejanas, donde la casualidad y la causalidad se hacían cómplices una vez más...

Al llegar a nuestro destino, la ayudé a bajar del vagón y caminamos en el mismo sentido hacia la salida del Andén. El ambiente alrededor era fantástico, fuentes adornaban varios rincones, esculturas de Eros, un café a la derecha, con sus sillas curvas, agrupaba a varios visitantes y pasajeros que aguardaban otros trenes para otros horarios... Un micromundo giraba confabulando aquella despedida... Al llegar a la calle, un taxy la esperaba haciéndole señas el conductor la invitaba a acercarse y entrar, su viaje aún no teminaba, me había contado que debía tomar un taxy que la llevaría durante dos horas al pueblo donde iba, en las faldas de una gigantesca montaña verdiblanca.

Se volteó para estrecharme la mano, la apretó fuerte mirándome a los ojos y me dijo que hacía mucho no disfrutaba tanto un viaje. Se acercó y al intentar besar mi mejilla tropezó y se juntaron nuestros labios... por un momento temblé, pero no vacile en tomarla de los brazos no fuera a caer, eso me permitió acercarla más a mí en el momento en el que aquel beso improvisto selló hermosa la despedida, mientras nuestros ojos se despidieron, desconocidos de saber, que, luego de aquella tarde, nuestras vidas cambiarían para siempre...




José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados


Cuerpo a Cuerpo...




El cielo aún sentía
Las ráfagas del viento
Tu cuerpo me envolvía
Me nublaba el pensamiento..

La lluvia ya se iba
Remojando sentimientos
El calor que ya fluía
Diluía el momento
Entre besos y caricias
Entre roces de tu aliento
En mi piel que se tensaba
Despertando de deseo...

Tu pecho que danzaba
Al ritmo del deseo
Me rozaba en aumento
Afloraba su dureza
Entregaba embeleso
Miis labios apuntaban
A llenarlos de besos
Para escuchar tu canto
Al sentir lo que yo siento
Y delirar sin llanto
La piel que voy recorriendo..

Ya tus muslos apretaban
Me perdía en el silencio
De gemidos que callaban
De susurros delirantes
La razón se desolaba
Al final del firmamento
Y las sábanas se mojaban
Al contacto de las almas
Que de amor aún luchaban
En un sueño cuerpo a cuerpo...


Si supieras lo que siento...



José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados


Bésame Anocheciendo...






Comenzaba un domingo diferente a los anteriores, decididos a cambiar la rutina del día a día, y aprovechando los chicos estaban de vacaciones lejos, decidimos darnos un baño a orilla del mar. Decidimos almorzar en un restaurante cercano a la playa y beber unos tragos, recordando momentos vividos en ambientes marinos. Luego de una caminata por la orilla, tomados de la mano, sonrientes, enamorados, decidimos darnos un baño en aquellas aguas que invitaban a un momento diferente en aquel paisaje soñado...

Un cielo azulado y un sol entregado a su pasión calentaba la arena y el agua mantenía una temperatura deliciosa, provocaba estar todo el día en ella. El oleaje, suave vaivén se mecía continuo y delicado abrazando tu cuerpo. Hermosa como siempre, batías tus cabellos al viento mientras te adentrabas en aquellas aguas sugerentes. Me inquietaba ver como tu piel se erizaba en cada paso, mientras tu cuerpo se iba sumergiendo, poco a poco. Tu mirada y tu sonrisa, la combinación perfecta en aquel paisaje, deleitaba mi visión, acompañada de aquella silueta que conocía a la perfección, cada poro, cada curva... Recuerdos sensuales venían a mi mente...

Me acerqué y te abracé por la espalda, mientras te susurraba al oído cuanto ansiaba un momento así para los dos, en un paraje solitario como éste, sin tener que pensar en otra cosa que en amarte como siempre... Te recostabas de mí suspirando, y el roce bajo el agua despertaba mis sentidos. Mis manos comenzaban a recorrerte lentamente, mientras mis besos comenzaban a invadir tu cuello... El vaivén, lento... constante... permitía un choque divino entre los cuerpos, acortando las distancias entre la fantasía y el deseo...

Te volteaste hacia mí y llenaste mis labios de los tuyos, entre suaves caricias que invitaban a adentrarme en terrenos mas profundos, te apreté hacia mí y bordeaste mi cintura con tus muslos, abrazándome por completo... Adherida a mí, apasionada, libre, deseosa... Me besabas con pasión y mis manos tallaban tu torso recreando espacios, moldeándolos a placer, mientras entre suspiros me mirabas a los ojos entregándome ese brillo tan tuyo, que lograba sacarme de la realidad...

El roce aumentaba y, en vista que aquel lugar estaba destinado sólo para nosotros, fui despojándote de tu bañador...y del mío... y, sintiendo toda tu piel rozándome, la razón se hizo a un lado, para darle cabida al deseo, a la pasión... Sentía el calor de tu vientre y la dureza de tu pecho contra mi pecho, extasiada te balanceabas hacia mí, mientras tus muslos no dejaban espacios entre tu cuerpo y el mío. Libertina eras dueña de mis emociones y mis manos te guiaban por caminos deseosos mientras me fundía en tus entrañas, delicioso y desbocado, tu vientre apresaba mi deseo y lo hacía tuyo, arrancándome suspiros rebeldes en cada movimiento... Mis labios recorrían tu cuello, tus labios, tu hermosa cara, y lujuriosos bajaban a tu pecho, recorriéndolo de este a oeste y de norte a sur, leves gemidos se mezclaban divinos con el leve choque del mar en la orilla... Sentenciado el momento sublime, cedí apasionado a tu entrega, y aquel temblor delicioso en tus muslos me llevó delirante a las profundidades de tu cuerpo, y temblorosos, jadeantes...sonrientes, sellamos en un profundo beso, aquel momento hermoso que mezclaba añoranzas y esperanzas por un nuevo amanecer juntos...

La brisa desaparecía, la tarde caía, los tonos cambiaban. El azul se hacía naranja mientras se conjugaban la noche y el día cubriendo nuestros cuerpos desnudos, sumergidos en el deseo, al ritmo del suave oleaje en aquel paraíso espontáneo.. Abrazados, nos dedicamos a ver aquel atardecer eterno, mientras el mar arropaba lentamente la orilla y nuestros sueños se mezclaban en el firmamento...


Bésame Anocheciendo... Y recordaré tus labios hasta el amanecer...




José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados




Atardeceres Perfectos...





En atardeceres perfectos
Mientras las nubes descansan
Nuestras mentes se abrazan
En los paisajes del viento

Cuando te siento a mi lado
El pecho se me estremece
Mi amor por tí me enternece
Como astro en un cielo soñado

Entre suspiros te pienso
Con tu nombre en mis labios
La paz que siempre me has dado
Me llena de sentimiento

En  atardeceres perfectos
Se mezclan los versos, los besos
De un Poeta y su Musa
Que se aman... y salen ilesos



José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados



Gritos...




Pulsa el botón de volumen y entrega los sonidos de tu mente
Déjate escuchar en los cuatro vientos y hazte sentir por la gente
Que sea tu verdad lo único que sea escuchado en el mundo
Piensa cuántos quieren saber de ti desde lo más profundo

Desnúdate con palabras, leídas, cantadas
Siéntete de una u otra forma realizada
No permitas que tus miedos te atrapen
Sólo fluye, déjalas que ellas solas salen

Cuéntame a gritos y susurra tus pasiones
Siénteme entre espacios sin borrones
Dame tu vida entre líneas y realidades
Permíteme ser una de tus verdades

Escríbeme de amor y locura, y sé estable
Tatúa en mi piel tu sentir, que yo seré amable
Y cuidaré de tu vida, de tus noches y tus días
Déjame ser parte de ti y te pagaré con alegrías

Sólo grita y aflora en tus adentros los sentimientos
Que abordan circunstancias y nacen los cimientos
Juega a ser libre y llega de primera a recibir tu trofeo
Déjame ser tuyo, que en esta vida es lo que más deseo

Y se contarán nuevas historias
De amor y fantasías
Convertidas en realidades
Entre el hombre, su Musa... Y todas sus verdades...

Grita, que yo ya estoy gritando al cielo... Cuánto Te Amo...




José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados

@LetrasySentires

Mojados...




Amanecía y comenzaba una gran semana, la primera de ese año, muchas promesas se habían hecho durante la última reunión de trabajo a mediados de diciembre, se ultimarían algunos detalles y algunas negociaciones pendientes se llevarían a cabo durante la primera quincena de enero. Eso haría que el tiempo de vernos se reduciría un poco por tener que viajar a ciudades cercanas y una que otra un poco más lejana. Esa mañana lucías hermosa como siempre, abrazada a mi pecho con tus dedos entrecruzados con los míos. Había sido una noche helada, el invierno ya casi terminaba y quedaban algunos ventarrones fríos de medianoche.

Te levantaste y me halaste contigo, sonreías y me decías que tenías un regalo para mí. No era ni mi cumpleaños, ni navidad, ni el día de mi santo, que podría ser?. Me levanté junto a ella y la seguí tomado de su mano...

Me llevaste de ojos cerrados hasta el baño, al abrir los ojos una sonrisa se dibujo en mi rostro. Mientras dormía apaciblemente, te levantaste y decoraste el baño para este amanecer, colocaste algunas velas aromáticas y pétalos de rosas en el piso y en la tina, la luz tenue de las velas me permitía delinear tu figura desnuda que me invitaba a adentrarme en aquel paraje delicioso y sugestivo..

Entramos a la tina y comenzaste a darme un masaje en la espalda y cuello, tus manos me apretaban y recorrían mientras besabas mi cuello y susurrabas palabras deseosas y cercanas... Cerré mis ojos y me dejé llevar tan sólo por el tacto de tus manos en mi piel invadida de sensaciones. Bajabas por mi pecho y regabas con espuma, me deleitaba suspirando, el deseo acrecentaba mis ganas de voltearme y llenarte de besos, de caricias...

Te pusiste frente a mi y besaste mi rostro, mis ojos, mi nariz, mis labios.. Bajabas por el cuello hasta mi pecho, mientras mis manos acariciaban tus cabellos bajando por tu espalda, te acercaba y alejaba mientras el agua de la tina hacía pequeñas olas. Podía sentir el calor de tu cuerpo, pasaste tus muslos rodeando mi cintura, apretándola, haciéndote de ella, marcando tu terreno... Mis brazos te apretaron hacia mí y tus leves movimientos bajo el agua enloquecían mis pensamientos, suspiros se cruzaban entre tus labios y los míos, la espuma aumentaba al ritmo del vaivén, el mundo dejaba de existir y renacía en cada contacto...delirante...

Me mirabas fijamente y con tu boca en mis labios me hablabas, de sentimientos, de amor, de pasión, me mordías y saboreabas, estaba a tu merced y lo disfrutaba como nunca. Sentía como te derretías y tu lava ardiente me quemaba, leves gemidos se diluían en el aire, me apretabas y un centelleo te entregaba mi fuerza en un respiro, tu temblor dislocaba mi razón mientras el tiempo se detenía en el sublime instante de la fusión de tu alma y mis pensamientos que se perdían en un horizonte húmedo lleno de tu aliento...

Aún mojados, envueltos en la misma toalla, abrazados y sonrientes, me dedicaste unas líneas que habías escrito y colocado en el bolsillo de mi pantalón y que me daría cuenta de su existencia al llegar a mi oficina. Decía así:

"Aunque pase el tiempo y la ausencia esté presente, siempre estarás en mi cuerpo y en mi mente,
Aunque el tedio y la rutina te invada, al llegar a casa te esperaré desesperada, para entregarte
mis mejores momentos y hacer de tu vida la que mereces... Te Amo."




José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados

@LetrasySentires

Desnudez...




Recostado pensaba en tu desnudez
Mientras imaginaba cada parte de ti
El atardecer vencía la luz del día
Mis manos te tallaban con estrechez
Y mis brazos te acercaban mas a mí...
(Mis poros despertaban con algo más que alegría)...

Tus ropas libertinas se alejaban
Del roce de tu piel erizada
Mi mirada no alcanzaba
A recorrer tu altivez

Tus contornos se hacían míos
Tu pecho distraía mi razón
Tu ombligo me llamaba a gritos
Tus muslos se movían con convicción

Jugabas a enloquecerme
Y vaya que lo lograbas
En cada roce me encontrabas
Y tus ojos brillaban al verme

Se enjugaban los espacios
Se achicaba la distancia
Se perdía la arrogancia
Entre besos y caricias
Tu piel una delicia
Que iba ardiendo despacio...

Entregando temblor, deseo y sabor...



José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados

@LetrasySentires

Recitando en tu Cuerpo...




Hoy desperté con tu piel en mi pecho,
Hoy desperté entre la luz y el Silencio,
Abrazaba tus sueños, enraizaba los míos,
Esta hermosa mañana se terminó el hastío...
(Mientras se deleitaba mi cuerpo,
Reconociendo espacios divinos...)

Hoy se despertó el destino, poblando los caminos,
Hoy tu cuerpo al mío vino y se unió sin desatino...
Hoy mil suspiros entretuvieron mi conciencia,
Mil besos y caricias me entregaron tu esencia...
(Mientras el sol cruzaba el cielo...)

Abrazado a tu espalda, susurraba sonriente,
Mientras tu cuerpo rozaba y liberaba mi mente,
Que entre besos y caricias, yo tallaba tu cuerpo,
Entre roces de mis manos en tu torso y tu pecho,
Renacían sensaciones, me llenaba de embeleso...

Hoy te recorría la piel, el corazón y el alma,
Entre choques que me hacían perder la calma...

Mis labios te llenaban todo el rostro de besos,
Mientras tu cuello los llamaba al encuentro sin regreso,
Me instalaba en la bajada que me guiaba a tu pecho,
Mientras deseoso suspiraba y esparcía mi aliento,
Mezclando humedad, caricias y acercamiento...

Dibujando en tus sabanas, paisajes de sentimientos,
A tu ombligo yo llegaba, sentía tus movimientos,
Más abajo me esperaba, el valle de todo deseo,
Tus manos me regalaban caricias en mis cabellos,
Con ellas me alejabas y me acercabas de nuevo,
Entre suspiros cercanos mientras mirabas el cielo...

Apretado a tu cuerpo, delirante ya en el juego,
De pasiones entregadas, de susurros y de besos,
El vaivén nos enraizaba, nos fundía de deseo,
Mientras el sol se escapaba de las nubes en el cielo,
Tu mirada se clavaba en mi alma, en mi cuerpo,
La humedad se desataba, en los poros sin recelo,
Y aquel temblor divino centelleaba tierra adentro,
Donde se perdía el alma y renacía sin complejos...

Suspirando y sonrientes, haciendo perfecto el tiempo,
Nuestros cuerpos relajados y llenos de sentimientos,
Abrazados, llenos de brillo, de sabor y aderezo,
Se juntaron nuestros labios y sellaron el momento,
En esta hermosa mañana en la que se paralizó el cielo,
Mientras nos entregamos con fuerza y sin miedos,
A sentir, a amar y a envolvernos,
En este universal amor que llevamos bien adentro,
Que nos ha hecho eternos, en las distancias y el tiempo...

Hoy desperté contigo y cargado de sentimientos...

...

Mientras terminaba de recitar mis letras, te acercaste dulcemente, y con una sonrisa hermosa, tomaste mis manos mientras tu mirada me decía tantas cosas, y las llevaste a tus labios, obsequiándoles el más hermoso y tierno beso que jamás hayan recibido...

El manto de la noche ya cubría la ciudad, el horizonte, nos brindaba un Mar lleno de estrellas brillando...hasta el amanecer...



José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados

@LetrasySentires

Estaciones...




En el otoño de mis sueños danzas desnuda con tus cabellos al viento y la mirada en el firmamento, buscando alegrías que acompañen tu sonrisa, llegando así un desfile de estrellas cada noche para adornar con un cintillo tu cabeza, y con su brillo marcar el camino que a lo lejos sigo hacia ti... hasta el amanecer...

En el invierno de mis pensamientos, te bañas deseosa recorriendo el agua tu torso y refrescando tu alma, acariciando con calma cada rincón de ti, creando humedad libertina que en el suelo recorren distancias borrando los pasos, creando un cauce que traiga mi barca a atracar en tu puerto soñado...

En la primavera alegre de tus días gloriosos, sembrando las flores en lechos sonrientes, revivo los besos, caricias y roces, deleito los labios, las manos y el toque de mi nariz en tu rostro, que entrega sentidos y abiertos suspiros, que buscan de a ratos mezclarse sin reproches, en la esencia del aire que expulsan tus ganas, que hablan de hermosos amores, de rosas... y flores...

Sediento verano que busca tus aguas, caliente quemando las pieles silentes, en sombras me encuentras, me amas, me entiendes, conjuros de besos y abrazos sonrientes, degustas mis labios, lo haces consciente, que el viento y la brisa abrazan bien fuerte, te entregas sudando trayendo contigo, recuerdos, palabras y amores pendientes, de ser tatuados con llamas ardientes, que miren siluetas fundidas...en el poniente...



José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados

@LetrasySentires

Sin más...





Sin más te has marchado
En la penumbra de la noche
Me he quedado sin tu toque
Ese que ahora me es negado

Y tanto que te he amado
Con el paso de los días
Cuánto te he llenado de poesía
Cuánto en mi mente has estado

Que grande este sentimiento
Que en medio del silencio
Mi tristeza venció al viento
Y te mantengo en mi pensamiento

Sin más amor que el mío
Recorrerás nuevos caminos
Y se deleitará el destino
Cada noche que haga frío

Y te recuerde mis brazos
Esos que nunca tocaste
A pesar de lo que me amaste
Mientras lloraré con brío
Por tantas letras perdidas
Tantos versos hundidos
Tanto amor prohibido

Sin más sueños cortados
En noches sin nombres, ni signos
No hay más momentos dignos
Como en los que te he amado

Sin más suspiros liberados
Pensando en cuerpos unidos
Hoy muero sin saber si fuimos
Un amor sentenciado...




José Rafael Rivero ® Todos los Derechos Reservados
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Truenos Abandonados

  Truenos Abandonados... El trueno canta su ira Ensimismado, nocturno, Clamando por los versos Que partieron con la lluvia A mojar otros sue...